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Crónica: El Puente Colgante de Cortazar
Por decreto No. 173 del 14 de octubre de 1921, el H. Congreso del Estado, autorizó al C. Lic. Antonio Madrazo, Gobernador del Estado de Guanajuato, contratar al Ing. Ernesto Brunel para la construcción de un puente de acero en el Río Laja, en las inmediaciones de Cortazar, Gto., autorizándose la erogación de $31,000.00 en dicha obra.
El pueblo de Cortazar aportó para la construcción del puente la cantidad de $16,000.00 lo cual en total costo $47,000.00
En el contrato que suscribió con el Ing. Brunel, hizo la especificación de las medidas y capacidad del puente, señalándose la resistencia para un peso de 20 toneladas, repartidas en tres puntos de trayecto, con armadura metálica, tirantes de acero y cimentación.
El 27 de julio de 1922, el Ing. Brunel, entregó a los ingenieros, Ponciano Aguilar y Fidencio Aguilar, director en jefe y administrador de Obras Públicas del gobierno del estado, el Puente Colgante de Cortazar, comprobándose que la obra respondía satisfactoriamente a las estipulaciones del contrato.
El 26 de agosto de 1922 con la presencia del Gral. Alvaro Obregón, Presidente de la República, altos funcionarios del gobierno estatal, del C. Antonio Mancera Cano, Presidente Municipal de Cortazar, Gto.
Rafael Aguilar Mancera y Antonio Ojeda Jaramillo, miembros del comité de Recepción y el pueblo en general representado por todas las clases sociales, quedó inaugurado oficialmente el “Puente Colgante de Cortazar”.
Sin embargo hubo un incidente que pudo tener graves consecuencias, el puente sufrió una inclinación por el lado oriente, cuando las garruchas que sostenían los cables sufrieron una torsión, de tal magnitud que los cables sostenes cayeron sobre los travesaños de las torres, provocando dificultades en la inauguración y temor colectivo del Presidente de la República y comitiva, al suponer un atentado y traición en su contra.
Los ingenieros Brunel, Aguilar y garcía hicieron el diagnóstico de las causas y daños del puente, coincidiendo que el movimiento oscilatorio brusco y peso fue lo que determinó la torsión de las garruchas.
Se ordenó su reposición con piezas de la fundidora de Irapuato, por lo que hasta muchos días después se puso en servicio.
El gobierno del estado dictó las normas de seguridad para el tráfico de unidades y personas.
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